MULTAS DE HASTA 5 MILLONES
Desde la Subsecretaria de Acción para
la Defensa de las y los Consumidores – dependiente del Ministerio de Desarrollo
Productivo de la Nación - se viene llevando adelante una imputación judicial
contra las aplicaciones de delivery Rappi, Glovo y PedidosYa por utilizar
clausulas abusivas en su contratación e información engañosa.
En este sentido, se expuso que
dichas aplicaciones poseen clausulas abusivas en la base de Términos y Condiciones,
limitando su responsabilidad frente a los consumidores imponiendo la abdicación
de derechos propios de raigambre constitucional e irrenunciables.
Así las cosas, se dejó al descubierto
que, al contratar un servicio mediante estas aplicaciones, lo que se esta
suscribiendo es un contrato con el trabajador que realiza el reparto y NO con
la empresa prestataria del servicio, eludiendo este tipo de responsabilidad por
daños y perjuicios.
Cabe señalar, que la aplicación Glovo
además exige que el usuario renuncie al derecho de revocación, es decir, de
devolver el producto en caso de encontrarse insatisfecho con la compra. Además,
esta aplicación también fija como jurisdicción de reclamo la justicia de
Barcelona o la Corte Española de la Cámara de Comercio, clausula totalmente prohibida
en nuestra legislación ya que limita el acceso a la justicia de todo damnificado.
En el caso de PedidosYa, la
empresa elude su responsabilidad frente a cualquier error que pudiera concebir
la aplicación como también se reserva el derecho de dar de baja a usuarios sin expresión
de causa alguna.
Este tipo de clausulas
desnaturalizan las obligaciones propias de las empresas limitando su responsabilidad
frente a consumidores que pudieran sufrir un perjuicio durante el servicio,
vulnerando así los derechos de los consumidores que sin información alguna
suscriben un contrato abusivo y malicioso.
Claro está, que se están llevando
a cabo las tareas necesarias que brindan, no solo total protección a los
consumidores de estas plataformas que, durante el vigente aislamiento
preventivo, las mismas han incrementado visiblemente la demanda de servicio,
sino también la de comenzar a regularizar el régimen laboral que llevan
adelante los cadetes y que hasta este momento se encuentran desamparados.